Claves para una Sucesión Exitosa

La falta de planificación de la Sucesión es una de las causas más importantes de desaparición de Empresas Familiares y del menoscabo del Patrimonio de Familias Empresarias.

Existen otros factores, sobre algunos de los cuales la Familia Empresaria puede tener cierto control, no así sobre otros.

No es posible, prever ciertos cambios disruptivos en las industrias en las que operan sus empresas, así como enfermedades de miembros clave de la Familia o de la Propiedad. Por el contrario, sí es posible trabajar en la prevención de ineficiencias en la gestión operativa y estratégica de los negocios así como en la aparición de conflictos entre los propietarios.

Las consecuencias de una planificación no efectiva de la sucesión pueden ser desastrosas para el negocio, sus empleados, clientes, propietarios, para la Familia, para su patrimonio y su reputación.

Planificar la sucesión para transferir la gestión y la propiedad del Patrimonio a la siguiente generación, no siempre es la mejor opción para una Familia Empresaria.

Algunos negocios, alcanzan un punto de desarrollo en el cual es mejor estudiar la opción de venderlos o fusionarlos con otra empresa. Una venta o una fusión son alternativas a considerar. Especialmente, cuando existan casos donde no se detecte interés o capacidad entre los miembros de la Propiedad para liderar, bien la gestión o el gobierno de sus Empresas, bien su Patrimonio.

Asimismo, la propiedad de algunas empresas puede seguir siendo ostentada por una Familia Empresaria y simultáneamente, ser liderada en las operaciones por ejecutivos externos. En cualquier caso, la decisión debe estar fundamentada en los intereses de la Familia y de las Empresas.

Si fruto de un proceso de reflexión serio y profundo, una Familia Empresaria considera que lo mejor para ella y su Patrimonio, es planificar la sucesión a los integrantes de la siguiente generación, debe asegurarse una transición efectiva del liderazgo en la gestión en la propiedad.

Una transición exitosa debe contemplar 3 objetivos clave:

  1. Control de la propiedad y de la operativa, gobierno y gestión, con el fin de dar estabilidad al proyecto compartido.
  2. Toma de decisiones institucional a través de un gobierno corporativo sólido y eficiente.
  3. Crecimiento y diversificación del Grupo Empresarial Familiar, y crecimiento del Patrimonio Compartido.

Para el logro de los objetivos anteriores es fundamental la implicación de los propietarios, actuales y futuros, los ejecutivos al frente de los negocios, familiares o no, y de colaboradores que pueden ejercer un rol de observadores externos que faciliten la identificación anticipada de riesgos que amenacen el éxito del proceso.


SENTIMIENTO DE PERTENENCIA

No es factible completar una sucesión exitosa si no existe un intenso sentimiento de pertenencia entre la mayoría de los miembros de la Familia Empresaria, es decir, los futuros propietarios.

Desarrollar ese sentimiento no siempre es posible por diferentes circunstancias, pero en aquellos casos donde se dan los factores adecuados para lograrlo, en muchas ocasiones no se intenta de una forma estructurada, sistemática y proactiva, por consiguiente fracasando en el intento.

Algunos factores que debilitan el sentimiento de pertenencia en una familia empresaria son:

  1. Ausencia de planificación por parte de la generación en el poder.
  2. Involucración inadecuada de la siguiente generación provocando, la acumulación de experiencias negativas o inútiles.
  3. Inexistencia de un plan de desarrollo Profesional para los miembros de la siguiente generación.
  4. Mala comunicación interpersonal entre algunos miembros de la Familia Empresaria, provocando en la siguiente generación, rechazo a involucrarse en un proyecto compartido.
  5. Ausencia de líderes empresariales y familiares en la siguiente generación.

MODELO DE LIDERAZGO

El modelo de liderazgo a implantar en la siguiente generación debe ser analizado, consensuado e implementado conjuntamente por la generación en el poder y la siguiente.

No es lo mismo una Familia de 6 miembros, que una de 40; una Familia en 5ª generación, que en 2ª; con mayoría de mujeres, que con mayoría de hombres; contar con un rango de edad entre los miembros de la siguiente generación de 30 años, que contar con un rango de edad de 15. Tampoco es lo mismo, la existencia de una excelente comunicación interpersonal entre los miembros de una Familia, que una buena, normal, aceptable, mejorable, mala o pésima comunicación así como negocios muy diversificados o poco; negocios con mucho, poco o ningún patrimonio empresarial no compartido.

El diseño del nuevo liderazgo, debe contemplar la existencia de líderes empresariales y familiares con una excelente comunicación. Ambos, en todo momento, habrán de apoyarse en un Gobierno Corporativo sólido y bien estructurado. Este gobierno, tomará decisiones de forma institucional a través de un Consejo de Administración y un Consejo de Accionistas altamente profesional.


SUCESIÓN EN LA PROPIEDAD

La elección de la distribución de la propiedad entre los miembros de la siguiente generación es un proceso delicado al cual no se le suele prestar demasiada atención.

«Al igual que hicieron mis padres, es justo y necesario que reparta todo mi patrimonio a partes iguales entre todos mis hijos».

Este comentario, muy habitual entre miembros de Familias Empresarias inmersos en procesos sucesorios, es el mejor ejemplo de lo difícil que es abordar esta temática de una forma profesional sin generar conflicto. Habitualmente, con este tipo de comentarios, se está cerrando deliberadamente el debate sucesorio por miedo, incapacidad o deficiente comunicación interpersonal con los miembros de la siguiente generación.

La distribución de la propiedad de los vehículos empresariales o patrimoniales de una Familia Empresaria debe ser planificada cuidadosamente. Integrar en el accionariado a accionistas patrimoniales puros que no aporten valor en alguno de los foros del Gobierno Corporativo provocará con casi total seguridad una redistribución accionarial en la siguiente generación. Es cuestión de tiempo, que los accionistas que sí aportan valor, se cansen de compartir el patrimonio con los que no lo hacen, ni muestran ningún interés por hacerlo.

Una Familia Empresaria debe analizar su situación, y elaborar una planificación que deberá ser reevaluada en todo momento hasta su aplicación.

Dejar en copropiedad un bien a un grupo de iguales que no se comunican bien, o que no muestran el mismo grado de interés, entusiasmo o compromiso, más allá de ser justo, es un conflicto potencial que debe ser desactivado en vida de aquellos que deben decidir.

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